¡Qué viene el lobo!
Nuestros amigos abertzales airados y prepotentes nos proponen a estas alturas un alto el fuego. Coincide en el calendario con la salida al mercado de cientos de fascículos coleccionables de todo tipo y condición. Es la manera que nuestros amigos de la boina y la serpiente enrollada en el hacha tienen de intentar seguir en el candelero en esta nueva temporada, y claro, como ya no tienen nada que vender, ni que regalar, como ya no tienen nada que dar salvo pena…, pues eso es lo que dan pena, patética y simplemente pena.
Yo que una vez defendí el diálogo como única salida al manoseado conflicto vasco ahora digo, que se los folle un pez. Sus palabras valen lo que un pedo mío, nada, pura mierda. Nos han jodido muchas veces, nos han engañado, puteado y chuleado muchas veces. Si de verdad quieren dejarlo que lo dejen, sin decir nada, sin hacer ruido, sin buscar protagonismo, si llamar la atención… de lo contrario que se pudran en la puta cárcel.
No les hagamos publicidad, por favor, que se la ganen.





