Una especie de gusano en el estómago

La magnífica piscina continuaba vacía, en los tres días que llevaba allí no había visto bañarse a nadie, exceptuando el escueto chapuzón de la pareja de jubilados. Qué despilfarro.

Las gaviotas pasaban sorprendentemente cerca mientras apuraba la octava cerveza de la tarde, iba tan borracho que aún en el improbable caso de que por fin apareciese aquella puta yonki cutre famosilla del momento para mojar sus operadas pechugas en la playa sería incapaz de hacerle un foto decente, ni siquiera una mala.

Siempre quise ser un buen fotógrafo, desde que los de Pérez Fotógrafos acudían una vez al año al cole para hacernos la foto individual y de grupo que luego mis padres compraban a regañadientes y que aparecía en carteras y marcos de espejo de todos los familiares más cercanos.

Cursé los estudios necesarios para llegar a controlar el fascinante mundo de pintar con luz, realicé prácticas becadas en algunos rotativos de prestigio y he terminado como freelance, con mi coleta cana ciñéndome la nuca, hoy aquí, mañana allá, persiguiendo líos de faldas, mentiras de verdad o simplemente inventadas. El puterío más abyecto, en el que nada tienen que ver mis amadas putas de carretera y esquina, la mugre más mugrienta de la sociedad; buscavidas, chulos excluidos de la realeza, zorras presentes en todos los saraos, empresarios venidos a más y politiquillos venidos a menos.

Vivo bien, si para catalogar la vida tenemos en cuenta solamente los ingresos económicos vivo de puta madre. Al principio sentía algunas punzadas al obtener determinadas imágenes que sin duda dañarían a alguno o alguna de los retratados o retratadas, una especie de gusano en el estómago pero después de muchas tardes apostado en las terrazas de los hoteles, con mi ojo clavado en el visor de la cámara y el brazo entumecido por sujetar el teleobjetivo, después de la octava, novena o décima cerveza de la tarde el gusano está tan borracho que le suda los güevos si cae un cantante, un futbolista, una actriz o el arquitecto preferido de la Casa Real.

Un trago, un clic y otra contribución al fondo para mi jubilación que imagino tranquila tumbado en una playa, observado por el ojo atento de un tipo con una especie de gusano en el estómago.

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~ por Mr.Saboka en 10 septiembre 2010.

2 comentarios to “Una especie de gusano en el estómago”

  1. tengo mucho tiempo tratando de saber esto y no hay respuestas a mi pregunta por que no quitar esta pagina pregunto

    • y yo tengo mucho tiempo tratando de entenderte y no hay manaera humana de conseguirlo, por que no quitarte de esta pagina pregunto. Tontolava.

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